Lo que deja Asunción 2025: presión, sueños de profesionalismo y la generación que construye el futuro del deporte argentino

Por Fabrizio Figueroa

La delegación argentina que afrontó los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025 no solo estuvo cargada de talento, sino también de historias de superación y tenacidad. Desde el atletismo hasta los deportes de conjunto, una generación de jóvenes mujeres deportistas está redefiniendo sus límites, consciente de la presión que conlleva representar a la camiseta y del largo camino que aún queda por recorrer para la profesionalización del deporte femenino en el país.

Argentina ocupó el 5° lugar en el medallero general con un total de 95 medallas. De este total, 27 fueron de oro, 38 de plata y 30 de bronce. Casi el 50 por ciento fueron conseguidas por deportistas mujeres. Por otra parte, dentro de este torneo, quien destacó fue Agostina Hein: la nadadora obtuvo 3 medallas doradas entre diferentes pruebas. Además, el canotaje se convirtió en el deporte que más oros aportó a la delegación, con 7.

El atletismo, esa lucha contra la presión personal

Helen Bernard tiene 20 años, es de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires. Es atleta de vallas e irradia la tenacidad que exige su disciplina, donde la auto superación es constante. Ella se destaca en los 100 y 400 metros con vallas y, además, es la vigente campeona Nacional Sub-20 y de Mayores en estas categorías. También logró la medalla de plata en los 60 metros con vallas en el Sudamericano Indoor de Cochabamba 2025, en el que estableció un récord nacional al lograr un tiempo de 8.29 segundos en la final.

Sin embargo, su mayor obstáculo considera que no está en la pista. «Lo mental es lo más duro, creo que queda mucho en cada uno. En mi caso, me cuesta mucho la presión que me pongo yo misma. Más incluso que lo que me pones los demas”, plantea, en diálogo con Ídem. Aun así, el crecimiento en la competencia le brinda herramientas: «Con mi experiencia me voy sintiendo mucho más cómoda. Yo creo que cada vez lo voy logrando y lo voy mejorando».

El salto con vallas, como rama del atletismo, no es remunerada en Argentina. Aunque Bernard reconoce el apoyo de ENARD y el Comité Olímpico Argentino para muchos torneos, es consciente de que el futuro será más complejo. «Ahora que empiezo a estar en el mundo de mayores y si llego a hacer giras, muchas cosas las voy a tener que solventar de mi bolsillo. Mi familia me ayuda», plantea. A pesar de esto, se muestra optimista sobre la visibilidad: «No sé si está dejado de lado… siento que hasta está siendo más visto que antes», y mira a la élite mundial con profunda admiración: «Los admiro a todos, porque ojalá algún día ser uno de ellos».

Helen alcanzó el 4° lugar en la final de los 100 metros con vallas, en esta misma instancia logró un tiempo de 13,72 segundos, solo 43 centésimas por detrás de la campeona Jocelyn Echazabal. Lamentablemente en los 400 metros, la segunda competencia que disputó, quedó en el 7° puesto en la instancia final.

El sueño de un vóley profesional que está «afuera»

La correntina Victoria Caballero comenzó su camino en el vóley a los cuatro años. Detrás de sus logros, como el campeonato con el CEF (Centro de educación) N°5, existe un esfuerzo familiar inmenso. «Desde Paso de la Patria hacia Corrientes capital nos llevaban para poder entrenar», recuerda, en diálogo con Ídem.

Victoria se desempeña en la posición de líbero y juega para el club Ferrocarril Oeste. Además, participó en las Selecciones juveniles de vóley sub 18, 19 y 20. También consiguió el subcampeonato en el Campeonato Sudamericano sub 20 de 2022. En ese mismo torneo la correntina recibió el premio a la mejor líbero del torneo.

Para Caballero, la brecha entre el vóley argentino y el internacional es de importantes dimensiones. «No creo que el vóley femenino esté invisibilizado, solo que en Argentina es muy diferente que afuera donde en muchos lugares, es profesional», sentencia. Aunque entiende la mayor repercusión de la selección masculina por sus resultados, siente que al vóley en general y al femenino en particular se le debería dar «mucha más importancia como pasa, por ejemplo, con el fútbol o el básquet».

Respecto a su pasado en River Plate, destaca la necesidad de un plantel más amplio y con experiencia. «Nos faltaba mucho recambio. Es un torneo largo, de 18 partidos ,necesitás un plantel con bastantes recambios para que después llegue el momento y estén todas al cien», explica sobre el último torneo, en el que quedaron eliminados frente a CEF N°5 en las semifinales de la Liga Argentina.

Su objetivo a corto plazo es claro: «Llegar a lo más alto» del Metropolitano con Ferro, su actual club. Pero su mayor deseo es convertirse en profesional: «Mi mayor sueño y deseo es ir a jugar afuera a un nivel alto. Me encantaría jugar en campeonatos de BNL, Mundiales, Súper Ligas… Vivir del vóley y ser profesional, y jugar de lo que me gusta y disfrutarlo». Si bien no tiene ídolas, admira a las jugadoras de ligas extranjeras: «Se nota mucho en la cancha y mucho afuera de la cancha también. Eso lo respeto muchísimo, porque el entrenamiento invisible es muy importante».

En los Juegos Panamericanos Junior, Argentina ganó los 3 partidos de fase de grupos y quedó en el primer lugar del grupo A, lo que le permitió pasar de forma directa a semifinales sin disputar los cuartos de final. En esta instancia cayó frente a México por 3-0 y luego no pudo contra República Dominicana en el partido por la medalla de bronce y alcanzó el 4° lugar.

Las arqueras hacen historia en el handball

La arquera de la Selección Junior de Handball, Lola Núñez, encarna el espíritu de un deporte que construye sus hitos a base de esfuerzo y persistencia. Entre ellos destaca el subcampeonato conseguido por la Garrita frente a Brasil luego de caer 22-19 en la final.

Su primera convocatoria a la Selección, a los 16 años, la recuerda como «un conjunto de emociones hermosas. El llanto, la felicidad, el orgullo».

Su carrera, aunque es joven, ya está marcada por gestas históricas. El partido contra Austria, por ejemplo, donde fue figura, significó un antes y un después: “Las veces que Argentina le gana a uno europeo son contadas con los dedos de las dos manos, por eso se festejó tanto». El torneo más importante, dice, es el 19º puesto en un Mundial de inferiores, jugado en 2024, la mejor posición histórica para Argentina.

El equipo sumó una medalla de plata en el Panamericano de 2025, con una final que dejó grandes lecciones. «El partido había empezado muy mal con un parcial de 7-1 y lo pudimos remontar, pero perdimos solamente por tres en los últimos cinco minutos», reflexiona. Para la arquera, la lección principal de ese duro encuentro contra Brasil fue: «Nunca, nunca rendirse, nunca entregar el partido antes, porque los partidos duran sesenta minutos por algo».

En cuanto a la visibilidad, Núñez coincide en que los deportes femeninos están menos visibilizados, pero valora los pasos dados: «Hay campañas televisadas por el canal DeporTV. De a poco se le va dando más importancia a otros deportes que no sean fútbol».

Su gran anhelo, asegura, es alcanzar la élite: «Jugar en la Selección Mayor, siendo parte del equipo, es mi objetivo actualmente. Y el ir a jugar a Europa, donde el deporte es profesional y te podés dedicar a eso, también lo considero mi sueño».

El camino de estas jóvenes a Asunción 2025 es un testimonio de su compromiso. La próxima generación de atletas avanza con la convicción de que tanto con esfuerzo como perseverancia cumplirán sus sueños y pondrán la bandera Argentina en lo más alto del podio.

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